*Papá tiene cuidado de mí, aun cuando yo no me doy cuenta que lo necesito.
*Si pongo todo a Sus pies y mi corazón permanece en el lugar correcto, Él se encarga de todo.
*La verdad me hace libre, aunque no tenga ganas de escuchar esa verdad.
*La alabanza es en todo momento, Él merece lo mejor de mí y todo lo que puede haber en mí simplemente porque es Él y no necesito otra razón.
*A confiar en Dios y no en el hombre aunque en sus manos haya estrellas, luna y sol.
*Existe gente capaz de mentir mirándome a los ojos.
*Que Sus sueños me provocan vivir.
*Yo no puedo ver el corazón de otros (tal vez ni conozco el mío) pero Él sí y eso me da paz.
*El miedo paraliza, pero si Él está conmigo, el miedo no tiene lugar.
*Mis derechos existen y tengo la opción de ejercerlos, nadie podría decirme que no tengo la razón; pero una dama, una hija de Dios debe reaccionar como Jesús: Ceder derechos y no sólo eso sino tener misericordia y amor por los que no tuvieron misericordia y amor por mí... Y saber que Dios es el que hace justicia (siempre con amor).
---¡¡La manera de Jesús es la más difícil!!
*No debo pasar por alto las cosas que no me gustan, aunque piense que son tonterías (si las junto podría crear un monstruo), aunque él me mire con ternura y sonría, sólo Dios conoce sus intenciones.
*Las palabras dulces no siempre quieren decir lo que parece, debo escucharlas con cuidado y no aceptarlas ciegamente.
*Recibir flores es lindo, pero nada se compara con lo que Él ha creado para mí.
*Mi papel siempre es ser una dama, ser conquistada (no pelear por "él") no sólo como mujer (porque eso es fácil) sino como hija del Eterno Rey, y no puedo olvidar mi lugar ante Él.
*Si guardo mis promesas y le honro... El responde.