lunes, 6 de abril de 2009

Cuando escucho tu voz me quedo quieta,
esperando la siguiente palabra,
tratando de desifrar tu latido y
esperando que esa sensacion de asombro me invada

te busco cuando estoy triste,
se que puedo ir corriendo a tus brazos y
que me levantas,
cual Padre que eres,
en el aire,
me llevas hasta tu cuello,
me abrazas,
enjugas mis lágrimas y
no cesas de decir cuánto me amas

discuto contigo todo el tiempo,
siempre sabiendo que tienes la razón y
pretendo que la discución la puedo ganar yo,
hasta que te quedas callado mirandome y sonriendo,
en ese momento t vuelvo a mirar y
te sonrío sabiendo que por supuesto
Tú tienes la razón

me divierte soñar y
saber que escuchas todas mis locuras,
seguramente ríes mucho :D

me escuchas todo el tiempo,
aun cuando no quisiera que lo hicieras,
pero me gusta hablar contigo
porque nunca me ignoras o rechazas,
me enseñas y
si me equivoco me lo muestras con amor
Tu nunca me dejas de amar...

Eres mi bote salvavidas cuando siento que me ahogo
Eres mi Papá cuando necesito un abrazo
Eres mi amigo cuando quiero reír
Eres mi Dios... todo el tiempo

Eres a quien yo más amo

1 comentario:

  1. Claro! Claro! Claro! Estoy experimentando uno de esos momentos en los que el sentimiento propio se lee a través de la pluma del otro.
    Tu escribir es tan puro y tan falto de petulantes pretenciones; es sencillo, es fresco.

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