Es como si estuviera suspendida en el aire
El capítulo que hace más de un año se abrió, está terminando.
Hoy no tengo ganas de ver qué hay adelante, quisiera que todo se detuviera aquí, para no decir adiós otra vez.
Cuando salí de mi nación, ni una lágrima cayó... Era tiempo, era necesario, lo anhelaba.
Volver está siendo mucho más difícil que salir. Hoy, aunque feliz por ver a cada uno de los que dejé, me duele salir de aquí, siento que un pedazo de mi corazón se queda... Entre agua, montañas y nieve... Donde descubrí tanto de mí y tanto de mi Amado, donde aprendí a escuchar Su voz, donde aprendí a disfrutarlo, donde lo conocí como nunca antes.
Mi querida Suiza, duele tanto decirte adiós, así que no lo haré porque me prometo a mí misma volver y te prometo a ti hacer algo para que el Amado sea dado a conocer a aquellos que cada día, en tus calles, pierden esperanza y vida.
No soy la misma que vuelve a México, no soy la misma que llegó a Suiza... Ya he visto, ya no puedo dar la espalda y pretender no saber.
domingo, 16 de diciembre de 2012
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